Vigente desde el 2 de septiembre de 2026
Estas condiciones rigen la contratación de los programas de formación en inteligencia artificial que Nagi dicta de forma individual y en vivo. Contratar un programa supone aceptarlas.
Un programa de formación uno a uno, en vivo y por videollamada, con el número de horas y sesiones que indica cada ficha en el sitio. Las sesiones se dictan sobre el trabajo real del alumno: cada una deja una pieza hecha.
Los precios publicados están expresados en dólares de los Estados Unidos (USD).
Cualquiera de las dos partes puede mover una sesión avisando con al menos 24 horas de anticipación, y se reprograma sin costo.
La política es la misma para todos los alumnos, con independencia de su país, y es al menos tan favorable como el derecho de retracto que reconocen las normas de consumo de Colombia, Chile y otros países de la región:
Los programas se dictan sobre trabajo real, de modo que Nagi accede a información del alumno o de su organización. Esa información es confidencial: no se comparte, no se publica y no se usa como ejemplo en otros programas ni en material de difusión sin autorización escrita. Lo mismo se espera del alumno respecto de los materiales del programa.
Nagi se compromete a dictar las horas contratadas con la calidad y el contenido descritos. No se comprometen resultados comerciales, laborales ni económicos: lo que el alumno consiga depende de su propio trabajo, su contexto y factores ajenos a la formación.
Las herramientas de inteligencia artificial que se enseñan son productos de terceros y pueden cambiar de precio, de funciones o de disponibilidad. Nagi adapta el contenido cuando eso ocurre, pero no responde por decisiones de esos proveedores. El alumno es responsable del uso que dé a lo aprendido y del cumplimiento de las normas que le apliquen — incluidas las de protección de datos cuando trate información de terceros con estas herramientas.
Cualquier queja o reclamo se atiende escribiendo a hola@nagi.pe, con respuesta dentro de los quince días hábiles. Los consumidores en Perú conservan además su derecho a acudir al Indecopi, y los de cada país a la autoridad de consumo que corresponda.
Estas condiciones se rigen por la ley peruana. Ello no priva al consumidor de la protección que le otorguen las normas imperativas de su país de residencia habitual, que se aplican en lo que le sean más favorables.